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jueves, 31 de diciembre de 2009

Los Golpes de Estado

El derrocamiento de Zelaya en Honduras puso en el tapete el tema de los golpes de Estado. Lo que más sonó sospechoso durante la crisis fue que quienes se mostraban como los más vociferantes defensores de la democracia hondureña fueron los hermanos Castro -quienes controlan la dictadura más antigua de Latinoamérica y una de las más atroces de la humanidad- y el grupo liderado por Chávez, quien está destruyendo la democracia en Venezuela a la vista de todos y a pasos agigantados. Algo definitivamente no estaba bien. Ningún demócrata se sentía bien apoyando los proyectos geopolíticos de Chávez y de los hermanos Castro, pero tampoco apoyando un golpe de Estado. ¿Dónde estaba entonces la trampa?

El problema es de fondo, pero de un enorme fondo si se puede hablar así: es el paradigma del "estado moderno". El Estado Moderno es contractualista. Tanto Smith como Rawls, sin duda entre los más influyentes arquitectos de nuestros órdenes políticos actuales, asumen plenamente el contractualismo originado en Rousseau. Y ¿qué quiere decir semejante cosa?: que no hay nada relevante para constituir el orden democrático fuera de la mesa de discusión en la cual los burócratas y funcionarios redactan los contratos de convivencia social. Si algo no se toma en cuenta por los redatores de los contratos, entonces, por ese mismo hecho se vuelve irrelevante y desechable. La grave amenaza de este paradigma político es que se mata la noción objetiva de bien común, por lo tanto, se le reconoce de facto facultades divinas a los elaboradores de los contratos sociales, quienes quedan liberados de toda obligación hacia nada que no sea tomado en cuenta dentro del contrato. El contrato se vuelve fuente de verdad: la forma se convierte en el fondo y el hombre toma el lugar de dios o de la naturaleza, si es que trata al ser humano y al mundo como definitivamente comprensibles. Este es el peligro del Estado Moderno, el indudable padre de Hitler, Stalin, Fidel Castro y Mao Ze Dong. Y ahora, de Chávez.

Con un esquema moderno contractualista la crisis hondureña se volcía una paradoja irresoluble, y, dentro del horror y el espanto de los demócratas verdaderos, se les volvía de necesidad ponerse del lado de Fidel Castro, Chávez y Ortega.

El problema es que al perderse la noción de bien común que es el objeto propio de la ciencia política, y que no le debe pertenecer a nadie, porque nadie la puede agotar, los hombres de la organización del Estado se presentan, técnicamente, como objetos de culto o dictadores, siempre y cuando llenen una lista básica de formalidades.

Si en lugar de postular el bien común como el objeto supremo de la política se postula la democracia como fin en sí mismo -en lugar de un instrumento hacia el bien común- se cae en dilemas como el de Honduras y de los países del ALBA, en donde la elevación de un estandarte democrático tan reluciente como falso, autoriza a sus portadores a depredar en su propio beneficio la parte más preciosa e irreversible del bien común: la libertad y el imperio de la ley.

Postulando el bien común como el objeto supremo de la política, los golpes de
Estado y los derrocamientos no son males absolutos, y eventualmente sirven como correctivos. Aun hoy admiramos el intento de golpe de estado en la Alemania Nazi -del que da cuenta la película Valkiria- y desearíamos que le hubieran dado un golpe a Fidel Castro y a muchos otros dictadores de izquierda y derecha. Sólo con la postulación honesta y abierta del bien común se puede también no ser tajante en condenar el rompimiento temporal de la formalidad democrática en Honduras, sin que tal actitud sea muestra de anti-democracia: la democracia es de naturaleza instrumental respecto del bien común, y si su práctica manipulada se vuelve en contra de éste, como estaba empezando a ocurrir en Honduras (el Presidente quería manipular las instituciones para implantar su reelección perpetua y hasta llegó a mandar a una turba a los almacenes en donde los jueces habían dejado en depósito el material confiscado venido de Venezuela, lo que era un gravísimo delito flagrante) entonces el bien común debe privar y pueden tumbarse las formalidades.

Si alguien me dice que yo soy enemigo de la democracia por no condenar de modo absoluto el derrocamiento de Zelaya en Honduras, yo le puedo responder sin aspavientos y con sencillez que yo no defiendo ninguna forma histórica de ordenamiento social, sino que el bien común, al que toda forma de organización se debe y que debe ser su última medida. Si el derrocamiento de Zelaya contribuye al bien común de los hondureños, es bueno, y si no, es malo. Pero la medida no es la forma democrática, sino el bien común mismo. No hay que confundir. Por el contrario, defender las formas democráticas en la presencia de destrucciones flagrantes del bien común -como el despilfarro en gastos populistas, la oscuridad en el manejo de la cosa pública, y la pérdida de la libertad y las garantías procesales de los individuos- puede ser democrático, pero corrupto y enemigo del bienestar del pueblo.

Este es el problema al que nos ha llevado el "estado moderno", por lo tanto urge poner en el centro de la actividad política la noción de bien común.

domingo, 5 de julio de 2009

Ya Estoy de Vuelta y me Encuentro con una Paradoja

Con alegría informo a mis amigos que me ha ido muy bien en los estudios de posgrado. No sólo he sacado buenas calificaciones, sino que también he aprendido muchas cosas útiles y he conocido a algunas de esas personas que cambian el mundo.

Sólo que sigo sumido en grandes ocupaciones. Ahora estoy trabajando en mi proyecto de investigación cuyo primer borrador quiero dejar terminado antes del 21 de julio, que es cuando regreso a mi país.

A la culminación de estos estudios me encuentro con el caso del golpe de estado en Honduras, lo que nos presenta un dilema, y es el siguiente: 1) en Honduras hay un golpe de estado, pero hay democracia, si es que democracia es lo que el pueblo de Honduras mayoritariamente quiere, 2) En Venezuela y Nicaragua no hay golpe de estado pero no hay democracia, porque las elecciones desde hace ratos que son regulares, pero no son ni libres ni justas. La democracia ha servido en Venezuela y Nicaragua para suprimir la democracia, mientras que una práctica anti-democrática ha servido en Honduras para abrirle campo otra vez a la democracia.

O sea, en Venezuela y Nicaragua con la democracia se mata a la democracia, mientras qne en Honduras con la anti-democracia se le abre esperanza otra vez a la democracia.

Pero las paradojas sólo lo son aparentemente, porque hay una explicación de fondo. ¿Quién sabe cuál es? Bienvenidos los comentarios.

viernes, 22 de mayo de 2009

Le Impiden el Uso del Computador y se Suicida

Esta es la noticia que ha despachado la agencia EFE hoy.

La Policía de Tailandia investiga la muerte de un niño de 12 años que se arrojó desde el sexto piso de su colegio porque presuntamente sus padres le castigaron a no jugar con el ordenador, en la provincia de Samut Prakan, vecina a Bangkok, según informó hoy la prensa local.

Los investigadores estudian varios mensajes que han descubierto en el teléfono móvil de la víctima, hijo de un policía, en los que se lamentaba antes sus amigos de haberse quedado sin videojuegos. "Mañana será mi último día", afirmó en uno de ellos el joven enviado a un amigo el miércoles pasado.

Compañeros suyos interrogados por la Policía declararon que lo vieron dirigirse a primera hora de la mañana del jueves a su pupitre, dejar la cartera, caminar hacia al balcón con el rostro sombrío y saltar.

La directora del departamento de Salud Mental del Instituto Rajanukul, la doctora Panpimol Lohtrakul, afirmó que los padres, en general, carecen del conocimiento para tratar con niños adictos a los videojuegos, quienes pueden sufrir "síndrome de abstinencia" si se les quita el ordenador de forma abrupta.

La experta admitió que en ese caso "también podrían haber otros factores, el castigo sin ordenador pudo haber sido la gota que colmó el vaso".

Este departamento de Salud Mental ha abierto su propia investigación para determinar si el niño de 12 años era adicto a los juegos de ordenador y tiene previsto hablar con sus padres.

Hasta aquí la noticia.

¿Qué ha fallado?

En mi opinión quizá no había suficiente disponibilidad de otros bienes en ese hogar que atrajeran al niño. Fuera del mundo que se abría a sus ojos y manos por la pantalla de su ordenador, las otras opciones habrán carecido de atractivo real. Independientemente de algún grado de patología en la afición del niño por los videojuegos, no debería ser el caso de que todas las demás opciones en el hogar lleguen a carecer completamente de atractivo y de sentido. Algún consuelo, aunque mínimo, debe haber en otros aspectos de la vida en el hogar, como para que no sea tragedia el estar separado de esa afición. De lo contrario no será posible inmunizar a nuestros hijos contra los vicios ni rescatarlos si caen en ellos.

Esta es mi opinión, y espero contar con alguna de los lectores.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Una Causa de Nuestros Problemas

No todo lo que hacemos es natural o espontáneo o libre. Somos influenciados mucho más de lo que nosotros pensamos y quisiéramos. Sin más preámbulos, sólo quiero invitar a mis huéspedes virtuales a ver este video interesantísimo dividido en tres partes. Estoy seguro que los disfrutarán y que les servirá mucho.






viernes, 15 de mayo de 2009

La Importancia de la Vida Familiar

Los periódicos europeos tienden a ser en general progresistas, lo que significa que buscan alejarse conscientemente de los valores tradicionales de la cultura occidental como la familia. Pero el peso de la evidencia es tal que a veces no pueden reprimirse de publicar artículos interesantes sin que les remuerda la conciencia por una autocensura a todas las luces enemiga de la ética profesional del periodista.

Pues en el periódico El Mundo de España su publica un artículo sobre una investigación en EE UU que revela que las actividades familiares reducen la tendencia a actividad sexual en los menores de edad. En los casos en donde se habituales actividades en familia se reducen los embarazos y las enfermedades transmitidas sexualmente en menores de edad.

La familia es sin duda el tesoro más grande de la humanidad.

Si quiere leer el artículo haga clic aquí.

domingo, 3 de mayo de 2009

Yo Padecí Cáncer

Resulta que una persona muy querida por mí me ha comentado que le han surgido estos días unas complicaciones de salud. Y como desde hace ratos estoy con la inquietud de colgar en este blog las ideas que me rescataron del cáncer sin auxiliarme en ningún médico ni someterme a la radioterapia y la quimioterapia que yo creo que curan igual que matan, lo voy a hacer ahora para que esta persona las lea.

Son unas presentaciones de Power Point que extraje de un libro escrito por el autor Harvey Diamond. Lo que dicen las láminas es un resumen útil, pero la información completa está en el libro. Mientras resuelvo la dificultad de cómo subir estas presentaciones para que las puedan bajar, me las pueden solicitar por correo electrónico que yo con mucho gusto se las envío.

Son 13 capítulos en 9 presentaciones. Si tienen alguna inquietud la comentamos; ya se imaginarán lo que me apasiona este tema, puesto ha sido literalmente de vida o muerte para mí.

A mi me detectaron un linfoma non-hodgkin tipo B folicular difuso, que es un cáncer en el sistema linfático, y hoy por hoy hasta se me ha olvidado el asunto. En las presentaciones verán por qué.

sábado, 2 de mayo de 2009

Ejemplo Para los Hijos, Anécdota Interesante

En uno de mis viajes de trabajo a EE UU visité a una familia de amigos que viven allá y que tienen a su niño 10 años en una escuela pública. Por cierto, las escuelas públicas en EE UU suelen ser mejores que las privadas.

En una de las entrevistas que los padres sostuvieron con el profesor encargado de su hijo en la escuela, ellos le comentaron que su hijo no quería leer, y que les costaba mucho que hiciera sus tareas de lectura de libros.

El profesor los vio largamente, y les preguntó "¿Y ustedes leen?... ¿Los ve su hijo frecuentemente con libros en la mano y leyendo?". El profesor les dijo en son de broma que deberían sentarse con un libro a "hacer el teatro" delante de su hijito, para que él los viera leer y le nacieran los deseos.

Ellos comprendieron el mensaje muy claramente, lo que pude deducir por la forma en que me relataron la anécdota, pero en lugar de sólo hacer el teatro, decidieron conseguir libros interesantes y sentarse a leer de verdad y de modo visible ante su hijito.

Resulta que al corto tiempo el niñito empezó a leer sin que se lo exigieran tanto, y ahora todos son lectores en la familia, porque los padres tambien re-descubrieron el gusto por la lectura.

Como este ejemplo de la lectura hay tantos otros notorios y no tan notorios.

No le podemos decir a nuestros hijos, por ejemplo, que no deben mentir si nos han oído decir, "dile que no estoy" cuando nos buscan o nos llaman por teléfono. Y hay tantísimos ejemplos.

viernes, 1 de mayo de 2009

Fe, Ateísmo y Maldad

Después de los últimos diálogos con visitantes identificados con el ateísmo y agnosticismo creo que es conveniente dar una aclaración sobre las bases de mis opiniones.

El ateísmo en sí mismo no es igual a maldad ni conduce a la maldad. Si yo como creyente en Dios afirmo semejante cosa, soy inconsistente con mi fe al decir prácticamente que Dios crea maldad, si es que asocio necesariamente maldad a una criatura de Dios en estado puramente natural. El ateísmo no es una categoría moral. Ateísmo es no reconocer la existencia de Dios. Punto.

Habiendo dejado este terreno claro, continúo con mis reflexiones.

Sin Dios en los corazones la bondad puede darse y ciertamente se da, pero también ocurre que sin Dios en los corazones el mal, que también se da, se potencia de modo ilimitado, al sacarse el hombre todo motivo interior para frenar su eventual inclinación a la maldad. Al renunciar a Dios, que es de la vida y de la muerte, el hombre se convierte necesariamente y de modo inevitable él mismo en dios. Esta es una verdad irrefutable lógicamente.

Los ateos militantes no acaban con ese dios en el cual no creen, sino que crean incontables dioses individuales. Cada uno se vuelve dios para sí mismo, y objeto de su fe, puesto que, siendo posible vivir sin fe religiosa, es imposible vivir sin creer, porque no hay ni tiempo ni posibilidad para comprobar todo lo que nos es pertinente. Poca gente se hace prueba de ADN sólo para no tener que llamar padre y madre a dos personas con base en la pura fe.

Sin absolutamente ningún referente fuera de mí, si en mi estructura última e interior de decisión le cierro lugar a toda fuerza objetiva que guíe y modere mis inclinaciones, me vuelvo yo, necesariamente, fuente de moral y de verdad, lo que, en el caso de un líder político que se haga de poderes autocráticos puede llevar a extremos inimaginables, que fue lo que vimos en el siglo XX.

La maldad es humana, y la tendencia a derramar la sangre del hermano está recogida ya en el libro del Génesis en la Biblia con el asesinato de Caín a su hermano Abel. No se trata de que la fe en Dios acabe con la maldad humana, pero sin lugar a dudas la reprime a los niveles más bajos como no lo podría lograr otra fuerza. Porque aunque el líder creyente mismo pierda la referencia y piensa que sirve a Dios matando gente, recibirá presiones cada vez más fuertes de sus colaboradores con los cuales no hay pacto ni acuerdo de renuncia a la ley de Dios. Y perdería irremisiblemente su liderazgo y su fuerza.

No es que un ateo sea más asesino en potencia que un religioso o que un religioso sea más bueno que un ateo. La bondad o maldad y las potenciales inclinaciones al mal son indistintas en ambas situaciones. Pero lo que sí es definitivamente cierto y, ahora sí, ya se ha visto en la historia muy desgraciadamente, es que sin ningún lugar para Dios en la mente y el corazón; sin referente ni guía ni freno objetivo interior para los propios juicios; si en ese instante último de decisión el individuo se sabe solo, sin obligación real ante ningún tipo de autoridad y sabe que él mismo es criterio absoluto del bien y del mal que son relativos, su eventual inclinación a la maldad será menos contenida. Entonces parece que un dios es necesario para minimizar el daño entre seres libres y racionales.

Pero, ¿de que sea necesario o conveniente se sigue que realmente exista?. Veamos. Para que una sola variedad de pájaro pueda volar se requiere una cantidad inmensa de conocimiento diverso y complejísimo. Sólo el diseño aerodinámico específico es todo un mundo. Y todas las especies de pájaros, conforme han ido apareciendo en la evolución, han volado a la primera!. No es que la primera producción de una especie tenía digamos las alas muy pequeñas o con pocas plumas y que, poco a poco, por los esfuerzos que iban haciendo a las siguientes generaciones ya les salían alas más grandes o más plumas hasta que pudieron volar, sino que todas las especies de aves han volado de una vez; o no nacieron para volar como las avestruces y las aves de corral. No hay ninguna ley de la naturaleza que explique esta aparición ex abrupto en sincronía de tantísima inteligencia de diseño con cada especie. Las leyes de la naturalez son un puñado y son bien simples y elementales. Y estadísticamente es imposible que una especie totalmente nueva de aves vuele de una vez con la primera aparición. Hay gente que tiene fe religiosa en Darwin, pero la evolución al estilo del libro sagrado darwiniano ya no se sostiene. Las explicaciones de Darwin crean más dudas de las que despejan. La evolución siendo cierta explica sólo una pequeñísima porción de lo referido a la aparción de las especies.

Entonces, no se trata de que hay que inventarse a un dios como se les inventa el "coco" a los niños para asustarlos y que se porten bien, sino de darle crédito a las pruebas ante nuestros ojos, tanto de la creación de la materia misma, como de la creación de la inteligencia que se ve en el diseño de las especies, y recurrir a la evidencia científica de que nada sale de la nada. No hay experimentos científicos que hayan creado materia de la nada, mucho menos que se haya producido -sin causa inteligente- inteligencia sincronizada complejísima, como la que hay en sólo una de las miles de especies voladoras, o en el sistema de radar de un murciélago que tiene pelos, vuela sin plumas y en la oscuridad mediante un radar natural, y duerme colgado de las uñas. ¿Cuál es la línea evolutiva del radar de los murciélados? ¿Se inventó solo ese radar?, o ¿hay que creer con fe religiosa en Darwin o en un futuro científico inexistente hoy?. Ante tanta evidencia se requiere más fe para negar a Dios que para aceptarlo, o sea, que un ateo tiene que ser muchísimo más creyente y de pensamiento más mágico que un creyente en Dios. A menos que sea extremadamente frívolo y no le importe si es cierto o no que un mago saca un conejo de un sombrero en donde antes no había nada. Pero tal actitud sería burdamente anti-científica. Por tal razón es mucho más razonable la posición agnóstica que la atea, que es lo que han sido muchos grandes científicos.

Y si Dios existe, que es lo más probable, entonces, lo más probable es que sea un dios personal y que, al crearnos libres y racionales, nos haya impreso también un referente objetivo de bien y de mal, como su cuño de creación en la dimensión espiritual humana. Sólo que esta ley moral debe ser asumida libremente.

Entones, repito, no es que el ateo o el religioso sean sólo por tal condición buenos o malos. El ateísmo y la fe religiosa no son categorías morales. El que puede ser malo o bueno es el hombre, ajeno a la creencia a la que se adhiera. Mi opinión es que lo más probable es que la maldad del malo se encontrará más reprimida en una atmósfera de fe en Dios, que en un ambiente en que el hombre es fuente absoluta de criterio de bien y de mal.

Los cristianos vivimos ahora según lo que se llama la nueva alianza de Dios con los hombres, que siguió a la alianza suscrita con Abraham y basada en la tradición mosáica. Y la nueva alianza se basa en el sacrificio de un nuevo cordero -Jesús- en lugar del cordero pascual mosaico, y Jesús nos manda amar a los enemigos, poner la otra mejilla, y amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Estos mandamientos son explícitos, enfáticos y clarísimos, y no admiten por ningún lado equívocos o matizaciones. Si alguien se sale de ellos, es malo, y todos los cristianos lo señalamos con el dedo, y este dedo pudo minimizar la miseria durante mucho tiempo hasta antes del Siglo XX. Actuábamos mal con religión, pero las pruebas muestran que actuamos más mal sin ella. No es que el ateo sea malo, sino que el hombre, liberado de un criterio moral absoluto, encuentra menos oposición para realizar sus malas inclinaciones.

miércoles, 29 de abril de 2009

La Cultura Romana

He salido con la boca abierta de la última clase de "Retórica" con la Doctora Concepción Alonso del Real. Conoce el Latín y el Griego como pocas veces yo lo he visto que alguien domina algo, aparte de hablar Alemán, Francés e Inglés hasta por los codos. Ni hablar de su dominio de la historia griega y romana a cuyos personajes se refiere con plena familiaridad.

Pero lo que quiero compartirles es lo siguiente. En un momento dado la Doctora Alonso comentó, así como de pasada, que los romanos estaban horrorizados por las costumbres griegas de las bacanales en donde se daba la comida y el sexo sin freno alguno. Esta era la parte escandalosa de la intelectualidad griega que, por otro lado, tanto los había cautivado.

Al final de la clase me le acerqué para hacerle el comentario de que el prototipo de corrupción de costumbres y de hedonismo que uno tiene en la mente es el de la cultura romana. Ella me dijo, "Ajá, Hollywood...!" Ella me aclaró que el debate político y cultural de Roma era altísimamente ético, que de verdad se valoraba y se preciaba la ética, y que era un recurso de apelación poderoso en todo debate relacionado con las cuestiones públicas. Esta es la razón por la cual el derecho romano aún hoy influye nuestras instituciones. Las obras de Cicerón, por ejemplo, mantienen su actualidad. Dentro de un ambiente de tanto compromiso con la ética y las virtudes públicas surgen conocimientos universales valiosos.

Ciertamente en algún momento se perdió este espacio de debate y se cayó en la autocracia, iniciando con Octaviano (o Augusto, como se traduce) quien concentró en él mismo todos los poderes (lo que han hecho los hermanitos Castro y ahora quieren hacer Chávez, Correa, Evo Morales y Ortega en lo que ellos llaman socialismo del Siglo XXI, pero que realmente es del Siglo I), pero esto ocurrió en Roma después de haberse alcanzado la cúspide del imperio.

Esta, creo yo, es una de las desgracias de la cultura hollywoodense, que nos ha envenenado tanto. Tal vez debería haber un tratamiento en algún centro para "deshollywoodizar" a la gente y sanarla de tanta información errónea. Yo pagaría este tratamiento.

Lo que vemos en las películas sobre algunas prácticas de la aristocracia romana no eran representativas de su sociedad, sino que excesos que siempre se dan en todos los momentos de la historia y en todas las culturas. Roma fue grande, porque le abrió espacio real a los grandes hombres y a los grandes ideales, y creó espacio realmente libre para el debate sobre la mejor forma de conducir la cosa pública, lejos de la influencia intereses individuales minoritarios.

Voy a ver si es posible que esta doctora nos escriba un artículo en este blog.

A petición, otra vez, para divertirse un rato