Ubicacion de visitantes

viernes, 22 de mayo de 2009

Le Impiden el Uso del Computador y se Suicida

Esta es la noticia que ha despachado la agencia EFE hoy.

La Policía de Tailandia investiga la muerte de un niño de 12 años que se arrojó desde el sexto piso de su colegio porque presuntamente sus padres le castigaron a no jugar con el ordenador, en la provincia de Samut Prakan, vecina a Bangkok, según informó hoy la prensa local.

Los investigadores estudian varios mensajes que han descubierto en el teléfono móvil de la víctima, hijo de un policía, en los que se lamentaba antes sus amigos de haberse quedado sin videojuegos. "Mañana será mi último día", afirmó en uno de ellos el joven enviado a un amigo el miércoles pasado.

Compañeros suyos interrogados por la Policía declararon que lo vieron dirigirse a primera hora de la mañana del jueves a su pupitre, dejar la cartera, caminar hacia al balcón con el rostro sombrío y saltar.

La directora del departamento de Salud Mental del Instituto Rajanukul, la doctora Panpimol Lohtrakul, afirmó que los padres, en general, carecen del conocimiento para tratar con niños adictos a los videojuegos, quienes pueden sufrir "síndrome de abstinencia" si se les quita el ordenador de forma abrupta.

La experta admitió que en ese caso "también podrían haber otros factores, el castigo sin ordenador pudo haber sido la gota que colmó el vaso".

Este departamento de Salud Mental ha abierto su propia investigación para determinar si el niño de 12 años era adicto a los juegos de ordenador y tiene previsto hablar con sus padres.

Hasta aquí la noticia.

¿Qué ha fallado?

En mi opinión quizá no había suficiente disponibilidad de otros bienes en ese hogar que atrajeran al niño. Fuera del mundo que se abría a sus ojos y manos por la pantalla de su ordenador, las otras opciones habrán carecido de atractivo real. Independientemente de algún grado de patología en la afición del niño por los videojuegos, no debería ser el caso de que todas las demás opciones en el hogar lleguen a carecer completamente de atractivo y de sentido. Algún consuelo, aunque mínimo, debe haber en otros aspectos de la vida en el hogar, como para que no sea tragedia el estar separado de esa afición. De lo contrario no será posible inmunizar a nuestros hijos contra los vicios ni rescatarlos si caen en ellos.

Esta es mi opinión, y espero contar con alguna de los lectores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A petición, otra vez, para divertirse un rato